Apendicitis
Los médicos estamos acostumbrados a que nos llamen por teléfono a cualquier hora.
Una noche me despertó un hombre a cuya esposa ya había atendido antes.
- Siento molestarlo tan tarde - me dijo -, pero creo que mi mujer tiene apendicitis.
Aún medio dormido, le recordé que yo le había quitado el apéndice a su esposa dos años atrás. - Nadie tiene un segundo apéndice - exclamé.
- Doctor, quizás usted no haya oído hablar de un segundo apéndice -contestó- pero sí de que podemos tener una segunda esposa.
martes, 3 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario