A MI PERIQUITO
¡Pobre periquito mío
que prisionero entre rejas
solo sabes cantar
sin emitir una queja.
Yo creo que eres feliz
a pesar de tu prisión
pues no cesas de cantar
alegre, a pleno pulmón.
Eres hasta agradecido
cuando va tu carcelera
a colocarte agua y grano
y un poquito de lechuga
para que vayas picando.
Pues das unos aleteos
saltos y revoloteos
en tu reducido espacio
que ni un rey en su palacio
tiene tantos regodeos.
Si mueres antes que yo
no digo vaya a llorar
pero si recordaré
con afecto y simpatía
tu chillona compañía.
ANGELES LUNA
(mi madre)
No hay comentarios:
Publicar un comentario