domingo, 1 de febrero de 2009












ZAÍN



En la serena tarde de tu frente

como ave de la rima, soy y vuelo.

La distancia del cielo hasta este cielo

será la de tu mente hasta mi mente.




Y la sangre se viste en tu torrente

de nardo ocasional en el desvelo.

Y allí, desde este vuelo, que no es vuelo

el alma me transmite en su simiente.




Yo recorro tu cuerpo y tu hemisferio

con límites de voces y disfraces,

con enjambre de culto en el misterio



de dedos quejumbrosos y de frases.

Y en mi urgencia de entrega, tú te haces

de toda mi pasión y cautiverio.




ATILIO MILANTA

LA PLATA (Argentina)



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