
ZAÍN
En la serena tarde de tu frente
como ave de la rima, soy y vuelo.
La distancia del cielo hasta este cielo
será la de tu mente hasta mi mente.
Y la sangre se viste en tu torrente
de nardo ocasional en el desvelo.
Y allí, desde este vuelo, que no es vuelo
el alma me transmite en su simiente.
Yo recorro tu cuerpo y tu hemisferio
con límites de voces y disfraces,
con enjambre de culto en el misterio
de dedos quejumbrosos y de frases.
Y en mi urgencia de entrega, tú te haces
de toda mi pasión y cautiverio.
ATILIO MILANTA
LA PLATA (Argentina)
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